Qué ver en Edimburgo: 10 lugares para visitar

Edimburgo es una ciudad llena de magia y encanto. Por eso Nathalie Language Experiences organiza una de sus estancias de inmersión lingüística en tierras escocesas.

La capital de Escocia ofrece al visitante un sinfín de rincones especiales que merece la pena descubrir.

¿Quieres viajar en el tiempo? Conoce Edimburgo. Disfruta de esta bella ciudad y trasládate a la Edad Media.

A continuación, descubre 10 recomendaciones de lugares qué ver en Edimburgo.

1. Castillo de Edimburgo

Este castillo está en el centro de la ciudad. Puede ser divisado desde cualquier punto de Edimburgo al encontrarse ubicado en una colina de origen volcánico.

En sus inicios era una fortificación militar para protegerse de las invasiones.

El castillo data del siglo XVII, el rey David I convirtió esa fortaleza en el lugar de residencia definitivo para los reyes escoceses.

Las vistas desde el Castillo de Edimburgo son absolutamente maravillosas.

Desde su terraza podrás vislumbrar el mar turquesa y sus verdes colinas.

Durante la Guerra de Independencia este castillo fue una pieza clave para los escoceses.

2. Palacio de Holyroodhouse

Otro de los lugares que ver en Edimburgo es este impactante palacio, que se encuentra situado en la Royal Mile. Aquí se aloja la reina de Inglaterra cuando visita Escocia.

En sus inicios fue un monasterio. Fue construido en 1128 y sirvió para tal menester hasta finales de la Edad Media.

El rey Jacobo I decidió convertirlo en un palacio de primera clase.

Visitar Holyroodhouse es una experiencia única, ya que fue el hogar de los reyes más importantes de Escocia.

Uno de los rasgos más característicos de este recinto, son los techos de escayola y los tapices de Bruselas que visten las paredes.

En el apartamento de Estado podrás descubrir también la Sala del Trono.

En este sitio se celebraban los almuerzos del orden del Cardo, un evento para la elección de nuevos Caballeros. Y también es el espacio en el que la reina recibe visitas.

La Galería de la Reina es una sala repleta de retratos de reyes y héroes legendarios. Una estancia que debes conocer y que está al lado de la gran suite del rey de Inglaterra.

También te recomendamos que visites los jardines de este bello palacio, para fundirte en un entorno de gran belleza, color y luminosidad.

3. Catedral de San Giles

Fue construida en el siglo XV  sobre una antigua iglesia, y es la catedral más importante de Edimburgo.

El nombre se debe a un santo francés, para conmemorar aquella época en la que los franceses y los escoceses se unieron para luchar contra los ingleses.

La Catedral de San Giles tiene un gran valor artístico y arquitectónico. Y ha sido crucial para la historia de Edimburgo.  

John Knox planeó junto a otros activistas la gran reforma protestante del siglo XVI.

Te recomendamos que veas la catedral de día, es cuando mejor iluminada está. Sus inmensos ventanales dejan entrar la luz natural y se crean preciosos juegos de luz. Un espectáculo realmente bonito.

Descubre sus impresionantes vidrieras,  recorre sus pasillos engalanados con cuadros y grabados.

Nada más entrar en la catedral, encima de la puerta principal hay un grabado de un ángel tocando la gaita, muy típico de la cultura escocesa.

No debes perderte la estatua de John Knox y la imagen plasmada sobre vidrio del poeta Robert Burns.

Lo más impactante de la catedral de San Giles, es su órgano. Uno de los mejores de toda Europa, con 4.000 tubos.

Un instrumento digno de ser admirado por coleccionistas y amantes de la música de todo el mundo.

4. Calton Hill

Es uno de los puntos más elevados de Edimburgo. Desde él, se consiguen las mejores panorámicas de la ciudad.

Para alcanzar la cima hay que dar un largo paseo, pero merece la pena. A cada paso podrás disfrutar de unas vistas de Edimburgo muy gratificantes.

En esta colina te encontrarás el National Monument. Este monolito fue construido en 1826 por William Henry Playfair, con el objetivo de tener una réplica del famoso Partenón de Atenas.

Está dedicado a los fallecidos durante las guerras napoleónicas.

La curiosidad es que es un monumento inacabado. Se agotaron los fondos y se dejó a medias.

Muchos lo han considerado el “Gran fracaso de Edimburgo”, pero de hecho es uno de los lugares más populares para los turistas.

Otro monumento que te encontrarás en tu ruta por Calton Hill, es el dedicado al vicealmirante Nelson, vencedor de la batalla de Trafalgar.

Es una torre alta que se ha convertido en toda una tentación para los viajeros, que suben a su cima para tener las vistas más impresionantes.

El observatorio de estrellas, también es otro punto a visitar en Calton Hill.  Data de 1792 y fue diseñado por James Craig. Desde el 1818, es el observatorio de la ciudad.

5. Mary King’s close

Es una curiosa calle que en su época fue una de las principales vías comerciales de Edimburgo. Está en medio del barrio antiguo y alberga unos callejones que forman un laberinto.

Funcionó durante mucho tiempo como zona comercial, pero un buen día se cerró y se desconocen las verdaderas razones.

Esto ha rodeado de misterio ese sitio, y se han ido difundiendo miles de historias sobre este rincón.

Si visitas Mary King´s close, podrás percibir de primera mano alguna de esas anécdotas espeluznantes.

La favorita es aquella que se encuentra relacionada con la pandemia de peste negra que asoló Edimburgo en el siglo XIV.

Se vieron perjudicadas las zonas más concurridas y céntricas, y teniendo en cuenta que Mary King´s close era muy céntrica, pudo ser uno de los principales focos de contagio.

En 2003 se reabrió toda esta zona, con la intención de establecer un rincón en el que se recrease la vida del siglo XVII.

Se fue construyendo un espacio para la memoria histórica, y cada semana lo visitan miles de turistas.

Mary kings close

6. Monumento Scott

Una de las visitas obligadas si viajas a Edimburgo. Es una estructura de estilo gótico victoriano construida para homenajear al escritor romántico Walter Scott, autor de “Ivanhoe”.

Al fallecer el escritor, se convocó un concurso público para que diversos artistas presentaran sus proyectos.

El ganador fue George MeikleKemp, un tornero que se presentó con otro nombre para no ser descalificado.

Este monumento se compone de la construcción de George MeikleKemp y una estatua tallada por John Steel.

Para alcanzar esta figura has de subir 287 escalones por una escalera de caracol.

Una vez llegues a ella, sigue subiendo hasta la cúspide para disfrutar de las impresionantes vistas.

7. Camera Obscura

La Camera Obscura de Edimburgo, es un lugar fascinante. Es un espacio construido en 1850 por María Short. Era la heredera de Thomas Short, un creador de artilugios científicos.

Cuando su padre falleció, reclamó su herencia para crear un observatorio astronómico en Calton Hill.

En 1850, compró un solar y en él construyó la cámara oscura. Un espacio para crear una experiencia única de imágenes tridimensionales y llenas de color.

Poco se supo de este peculiar invento. Pero en 1895 Peter Geddes compró la Torre Outlook e instaló la Camera Obscura de Maria Short en medio de la ciudad.

Si visitas este lugar tan especial, lo pasarás en grande y conocerás de cerca la historia de Edimburgo.

En este sitio encontrarás 5 pisos de imágenes en 3D, hologramas impresionantes y espejos capaces de deformar tu cara.

Descubre una cara diferente de la capital escocesa, una cara tridimensional. Disfruta de una experiencia muy divertida que no te dejará indiferente.

Cámara oscura de Edimburgo

8. Museo Nacional de Escocia

Si te preguntas qué ver en Edimburgo, este espacio es un imperdible. Visitar este museo es dar un paseo desde la prehistoria hasta la historia más reciente de Inglaterra, incluyendo los hechos más relevantes de la historia de Europa.

Un aspecto que define este museo es que capta la atención de todo tipo de viajeros, ya que se aproxima a la historia desde diversas disciplinas.

Un espacio para el aprendizaje desde un punto de vista muy ameno y que desafía a sus visitantes.

En este museo hay cinco grandes secciones: Arte, Escocia, culturas del mundo, ciencia y tecnología y Naturaleza.

A través de cada área podrás descubrir la historia de la evolución de Escocia.

Entre las paredes del Museo Nacional podrás encontrar muchas curiosidades, como la oveja Dolly. La primera oveja clonada del mundo, cuyo cuerpo está embalsamado.

9. Water of Leith

Uno de los más bonitos paseos que puedes hacer en Edimburgo. Un recorrido de 15 km que sigue el cauce del río Leith hasta alcanzar la zona portuaria.

Es una ruta que merece la pena realizar si tienes tiempo. ¿Sabías que Leith no era antiguamente parte de Edimburgo?

Era un pueblo de la periferia, que estaba separado de la ciudad por una amplia zona rural. Pero la capital creció y las zonas verdes fueron desapareciendo a medida que Edimburgo se expandía.

Conforme te adentres en Water of Leith, podrás enamorarte de los impresionantes rincones que el barrio dibuja al borde del río.

El contraste entre urbanismo y naturaleza es de una belleza realmente impactante.

Uno de los puntos más interesantes de la zona es el Dean Village. Un precioso barrio de Edimburgo construido por unos abades en el siglo XII, que durante muchísimos años fue una zona de gran prosperidad.

Pasea por sus callejuelas tranquilamente y disfruta de sus casas de piedra del siglo XVII. Es un escenario de película, lleno de rincones de ensueño y colorido sin igual.

Al final del recorrido, llegarás a la zona portuaria de Water of Leith.

Allí disfrutarás de una panorámica impresionante del río, rodeado de casas de cuento y del famoso Royal Yacht Britannia.

10. Jardín Botánico

¿Aún no tienes suficiente que ver en Edimburgo? Pues, una de las visitas 100% recomendables es el espectacular Jardín Botánico de Edimburgo. Fue creado en 1670 para cultivar plantas curativas.

Originariamente estaba en otra zona, pero en 1820 fue trasladado al punto actual.

Es un destino muy turístico por la belleza y la paz que destila. Y muy frecuentado por los escoceses para pasear, hacer deporte o escapar de la ciudad.

Es un jardín que alberga una amplia colección de especies, una de las mayores del continente.

Si tienes poco tiempo para disfrutar de este espacio, te recomendamos que te pases por el Jardín Chino, el Jardín Arbolado, el Jardín de la Roca, el Jardín de la Reina Madre y los invernaderos.

Visitar Edimburgo es enamorarse. Disfruta de tu viaje con estas sugerencias de Nathalie Language Experiences.

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