Halloween is coming, y nos encanta recordar las tradiciones que rodean esta ancestral celebración. Irlanda es de origen celta y como tal, celebra este día de una manera muy especial. Nos ha encantado preparar este post porque amamos la Isla Esmeralda. Por ello, hace un tiempo te recomendamos qué ver en Irlanda.
Los celtas ya celebraban una fiesta que se supone el germen del actual Halloween. Se conocía con el nombre de “Samhain: All Hallowtide”, es decir, la Fiesta de todos los Muertos. Un festival pagano que marcaba el fin del verano y el comienzo del invierno.
Creían que en la noche de Samhain, los espíritus de los muertos volvían al mundo de los mortales, y encendían hogueras para ahuyentarlos. La única manera de que no se les llevaran consigo era pareciéndose a ellos, de ahí las máscaras y disfraces.
Durante el siglo VIII, la iglesia católica decidió llamar al primer día del mes de noviembre el “Día de todos los Santos” (“All” Hallows”). Una fecha que no tenía un día establecido en el calendario.
Con el paso de los años, la víspera recibió el nombre de “All Hallows Eve” que acabó evolucionando al actual Halloween. Los inmigrantes irlandeses fueros los que llevaron consigo esta tradición a Norteamérica, lugar donde adquirió su popularidad.
Dicho esto, entramos en materia. Descubre a continuación algunas de las tradiciones más populares de Halloween en Irlanda.
Festival de Halloween en Londonderry
La Noche de los Muertos es un festival ancestral irlandés. Y en esta ciudad, se celebra el más espectacular y escalofriante día de Halloween.
En esta fecha hay tours históricos por esta ciudad encantada y podrás descubrir toda su belleza de una forma terrorífica.
Las calles de la ciudad se llenan de instalaciones realmente espeluznantes de “Awakening The Walls”
¿Sabías que Derry-Londonderry presume de celebrar uno de los festivales de Halloween más grandes del mundo? A finales de octubre la ciudad se transforma por completo y se sumerge en el espíritu de esta fiesta, heredera directa del Samhain del que te hablábamos más arriba.
Estas son cuatro razones para no perdértelo:
1. Un entorno espectacular
El festival es una pasada, pero el lugar en el que se celebra no se queda atrás. Derry-Londonderry está a las puertas de la península de Inishowen, uno de los parajes más bellos de Irlanda. Te vas a enamorar de su paisaje escarpado, lleno de acantilados, de sus playas y de su rica gastronomía marina. Además, la ciudad fue nombrada Ciudad de la Cultura en 2013.
Si tienes unos días más, alquila un coche y recorre con calma la ruta costera de la Calzada del Gigante, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1986. Por el camino encontrarás Bushmills, la destilería más antigua de Irlanda, y si sigues hacia el este llegarás a Belfast, donde podrás descubrir la historia del Titanic y algunos escenarios de Juego de Tronos.
2. Disfrázate sí o sí
No olvides que esta fiesta es todo un carnaval. Vampiros, brujas, personajes de películas, calabazas… hay disfraces para todos los gustos, y si vas sin él, el raro vas a ser tú. Para que no te quedes sin modelito, en estas fechas las tiendas de la ciudad amplían sus horarios y se llenan de disfraces para todos los bolsillos.
3. Prepárate para pasar miedo
No sería Halloween en Irlanda si no te dieran un buen susto tras otro. Derry es la mejor ciudad para pasar miedo a lo grande: casas encantadas, disfraces terroríficos, gothic performances, talleres de maquillaje, rutas nocturnas por la ciudad y el multitudinario desfile de Halloween, entre otras actividades.
Echa un vistazo al programa en la web oficial de Derry Halloween.
4. Come (y brinda) de lujo
No solo queremos que te asustes, también que disfrutes. En Derry no vas a pasar nada de hambre: en The Exchange puedes probar el pudin de morcilla o la merluza con salsa tártara, y si eres de carne, en el Legendary Warehouse No. 1 no te vayas sin probar el pecho de ternera ahumado.
Y para tomar algo, apunta Walled City Brewery, con sus cervezas artesanales.
Barm Brack, un dulce típico irlandés
En toda fiesta de Halloween en Irlanda no pueden faltar los tradicionales pasteles de Halloween.
El Barm brack es un pan de frutas con sorpresa incluida. Cuando cada persona recibe su porción, puede encontrarse dentro una moneda, un anillo o un trozo de trapo.
Si te sale lo último, tus perspectivas financieras serán inciertas. Si encuentras la moneda, tu año se augura como próspero y si obtienes el anillo, es señal de un amor inminente o de felicidad perpetua.
Mira cómo se hace este delicioso dulce para celebrar Halloween.
Colcannon, una receta tradicional para cenar
No queremos darte hambre, pero es que Halloween en Irlanda tiene su particular lado gastronómico.
El “colcannon” es un plato de patata hervida, col rizada y cebollas crudas que se suele cenar por estas fechas.
Para los más pequeños, se colocan monedas en el interior de patatas que luego se envuelven y se hornean. Toda una sorpresa para los niños.
La hoja de “Ivy”
Otra costumbre irlandesa que debes conocer. Cada miembro de la familia debe colocar una hoja de hiedra perfecta en una taza de agua y luego la dejan reposar toda la noche.
Si al día siguiente no ha aparecido ningún punto y se conserva perfecta…es que tendrás una salud envidiable los 12 meses siguientes.
Mejor no pensar en la otra alternativa, ¿no?
Calabazas
No hay Halloween que se precie sin la talla de calabazas. Esta tradición data del siglo XVIII y proviene de la leyenda irlandesa de Stingy Jack.
Un avaro granjero que era amante del juego y la bebida, convenció al diablo para que subiera a un árbol y lo atrapó tallando una cruz en el tronco.
Como venganza, el diablo hizo un conjuro para condenar a Jack a vagar por la tierra eternamente.
Un día le pidió al diablo un poco de luz, y éste le entregó una brasa de carbón que el herrero puso dentro de un nabo.
La historia de O’Lantern, cuenta que este alma condenada a atemorizaba a los pobladores de Irlanda y que para ahuyentarlo colocaban nabos con velas en las ventanas.
Cuando los irlandeses emigraron a América, no encontraron muchos nabos para continuar con esta costumbre, pero sí que había muchas calabazas.
Así que empezaron a usarlas para alejar al espíritu del herrero Jack o’-lantern.
Trick or treating
Esta es la costumbre más popular de Halloween, en la que los niños se disfrazan y van por las casas pidiendo golosinas. Cuando se abre la puerta, ellos preguntan: “Trick or treat?”
Trick significa travesura, así que si el propietario de la casa no da ninguna golosina (treat), hay que prepararse para alguna actuación imprevista.
Puede que canten, cuenten historias, bailen…Todo vale para conseguir su objetivo. ¿Truco o trato?
Disfraces de Halloween
Como cualquier buena celebración, no pueden faltar disfraces en la noche de Halloween. Lo normal es que los niños vistan trajes terroríficos, para conmemorar esta especial y siniestra fiesta.
Los vivos y los muertos están más cerca que nunca. Los druidas celtas se vestían con trajes para parecer demonios y espíritus, y así si se topaban con ellos, evitarían ser arrastrados a la oscuridad.
De ahí que las opciones más socorridas sean los duendes, brujas y fantasmas.
Hogueras
Como rito ancestral pagano de cambio de estación, las hogueras son un clásico de la fiesta de Halloween en Irlanda.
El fuego celta es una de las celebraciones más importantes y alentaba los sueños de los solteros para conseguir a un futuro amor.
Generalmente se echaba a las llamas un mechón de pelo y se deseaba o pedía un ser amado.
Snap Apple
Este es uno de los juegos de Halloween más famosos, tras el truco o trato. Se cuelga una manzana de una cuerda y los niños con los ojos vendados deben intentar morderla.
El primero que lo consiga, gana un premio. Otra variante de este juego es colocar manzanas en un recipiente con agua, y sin ensuciar mucho coger una.
Los lugares más encantados de Irlanda para Halloween
Y si lo tuyo es pasar miedo de verdad, Irlanda está llena de rincones con historias escalofriantes. Estos son algunos de los lugares más encantados de Irlanda, perfectos para visitar en estas fechas.
The Hell Fire Club
Es una vieja cabaña en las montañas de Dublín, construida en 1725 sobre una tumba de corredor de época neolítica. Fue incendiada y abandonada, y debe su inquietante nombre a una secta formada por aristócratas que, según se cuenta, celebraba allí misas negras en honor a Satanás. Quienes la visitan aseguran que el ambiente es tenebroso y que aún se percibe el olor a azufre.
Lady Isobel y el castillo de Ballygally
Cuesta creer que un castillo tan bello y señorial sea uno de los lugares más encantados de Irlanda. Cuenta la historia que un antiguo propietario encerró a su esposa, Lady Isobel, en la torre porque no le daba un heredero varón. A punto de morir de hambre, se arrojó desde la torre. Hoy el castillo es un hotel, y son muchos los huéspedes que aseguran haberse topado con fantasmas por sus pasillos.
Loftus Hall: jugando a las cartas con el diablo
Esta historia sucedió en la península de Hook. Una noche de tormenta, mientras Sir Charles Tottenham jugaba a las cartas en Loftus Hall, un extraño empapado llamó a la puerta y le invitaron a pasar. A una de las mujeres se le cayeron las cartas y, al agacharse, vio que los pies del invitado eran pezuñas. El visitante reveló entonces su naturaleza y salió volando por el tejado. Desde entonces se dice que la casa está encantada.
La Dama Blanca de Charles Fort
Charles Fort es un impresionante cuartel en forma de estrella en Cork que ha visto derramar mucha sangre a lo largo de su historia. Pero la historia que congela el corazón es la de la Dama Blanca: la hija del comandante se casó con un oficial del cuartel, su padre lo mató de un disparo y ella, desolada, se arrojó al océano. Dicen que su alma sigue vagando por allí vestida de novia.
El río fantasmal de Kilkenny
En Kilkenny se celebró el primer juicio por brujería de Irlanda, así que no nos extraña que sea un lugar encantado. En 1763, durante una gran inundación, el John’s Bridge se derrumbó mientras lo cruzaba una muchedumbre, y unas 16 personas se ahogaron en el río Nore. Desde entonces hay quien afirma ver figuras fantasmales en el río, intentando agarrarse a las orillas entre la niebla de la mañana.
La tumba del obispo Higgins
Siempre se ha dicho que es mejor no molestar a los muertos. En 1867, unas obras de restauración en la Catedral de San Colombo perturbaron el descanso del antiguo obispo William Higgins, cuyos restos se trasladaron al interior del templo. A partir de ahí, los trabajadores empezaron a escuchar pasos en una galería cerrada, aparecieron fotos con apariciones muy extrañas y, en ocasiones, el órgano sonaba sin que nadie lo tocara.
Crumlin Road Gaol
Y terminamos el paseo en una prisión de la época victoriana de Belfast por la que pasaron personajes bastante conocidos de la ciudad. Se dice que, cuando cae la noche, los fantasmas de los antiguos presos deambulan por sus pasillos.
No podemos negar que amamos las tierras irlandesas. Están llenas de magia, historia y gran belleza.
Por eso, Irlanda es uno de los mejores destinos para estancias de inmersión lingüística.








